bersoahoy también ahora en video para ofrecer información a los colombianos en cualquier parte del mundo.
Entre Aquí: en Bersoa Tv >


domingo, 11 de diciembre de 2022

La academia unida frente a la violencia contra la niñez

Estrategia nacional: Crianza Amorosa + recreación

Bogotá, 9 de diciembre de 2022. – Los hechos violentos, siguen creciendo en Colombia contra niños, niñas y adolescentes según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y a nivel global no es la excepción. En el mundo, uno de cada dos niñas y niños de entre 2 y 17 años sufre algún tipo de violencia. También se estima que el 58 % de los menores en América Latina y el 61 % en América del Norte sufrieron abuso físico, sexual o emocional en el último año.

En Colombia el panorama indica que, durante el 2019, dos de cada cinco niños y niñas han sido víctimas de violencia en todos sus aspectos. En el 2021 se presentaron 4.202 casos, para un aumento del 24 % respecto al año anterior. Además, se dio un incremento del 10 % en homicidios de menores, llegando a 470 casos en lo corrido del año.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) define la violencia como “toda acción, omisión, abuso y uso de la fuerza o del poder que se expresa a través de la violencia física, sexual y psicológica, así como el abandono, la alta permanencia en calle, el trabajo infantil   y la explotación la cual se puede presentar en distintos ámbitos y ser ejercida por parte de la comunidad, los padres, representantes legales, cuidadores o cualquier otra persona produce daño y afecta la integridad personal, el desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes, llegando incluso hasta la muerte”.

Esto deja en evidencia una problemática histórica, que tiene que ver principalmente con las relaciones que tienen las familias, padres, madres y cuidadores con los hijos, las cuales son normalmente de poder, a partir del castigo o ejercicio físico, pero también psicológico, que están normalizadas o aceptadas en la sociedad, sin importar el impacto y los efectos negativos que tiene el castigo en los niños y niñas.

¿Cuáles son los impactos?

El niño se ve afectado desde el orden físico, como lesiones, hasta secuelas psicológicas. Algunos se sienten menospreciados o menos capaces cuando son cuestionados y criticados permanentemente, lo que conlleva a la baja autoestima. Esto a su vez genera condiciones grupales, comunitarias y sociales de desventaja al sentir miedo, temor, ira, rechazo y rencor que pueden manifestar en otros escenarios.

Desde hace varios años, el Gobierno Nacional estableció la lucha contra la violencia hacia la infancia y la adolescencia como una prioridad. Así nació la estrategia nacional Crianza Amorosa + Juego, diseñada para generar una transformación cultural de las prácticas de crianza basadas en las desigualdades, los actos violentos y el castigo físico existentes en el país, por una crianza basada en el amor, el respeto y el diálogo, permitiendo reducir en un 14.3 % la tasa de violencia contra niñas, niños y adolescentes.

¿En qué consiste la estrategia?

La estrategia tiene como objetivo fortalecer los entornos donde crecen y se desarrollan niñas, niños y adolescentes para prevenir las violencias contra esta población, mediante cuatro componentes principales: formación, participación de niñas, niños y adolescentes, implementación de herramientas lúdico-pedagógicas y la movilización social.

El Politécnico Grancolombiano en conjunto con la Universidad Nacional y la Universidad de La Sabana fueron las encargadas de revisar los resultados, realizar la evaluación y medir el impacto de dicha estrategia patrocinada por el Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (DAPRE), la Consejería Presidencial para la Niñez y la Adolescencia y la Corporación Juego y Niñez. Para ello, verificaron los documentos que se presentaron durante los años 2020, 2021 y 2022.

El docente, Jaime Castro Martínez, director de Investigación y Laboratorio del Politécnico Grancolombiano y coordinador del proceso de evaluación, explicó cómo cada uno de los componentes tuvo un impacto distinto: “En temas de formación: el impacto principal fue en los conocimientos de los padres, madres, cuidadores y servidores públicos. En cuanto a participación, a los niños y adolescentes se les permitió que hablarán desde su perspectiva para que así reconocieran sus derechos y la importancia del juego como factor protector, lo que los llevó a entender la diferencia entre qué es una crianza amorosa y qué no lo es. Para la implementación de herramientas lúdico-pedagógicas se evidenció un efecto importante en la relación entre padres, madres, cuidadores y niños, permitiendo que hubiese mayor interacción, lo que a su vez transformó las formas de comunicación y de comprensión. Por último, con relación a la movilización social, se reconoció el impacto en cuanto a los escenarios de movilización y de trabajo en los territorios para disminuir los indicadores de violencia en los distintos municipios y departamentos donde se implementó la estrategia”.

¿Por qué a través del juego?

Jaime Castro Martínez
“El juego, por su misma naturaleza, facilita la conversación sobre temas sensibles al interior de la familia. La clave está en comprender al niño en una forma distinta, en una relación más horizontal, como un sujeto importante al interior de la familia. La estrategia logró ubicar al niño en un escenario distinto, justamente porque con el juego se liberan esas presiones que hay en las lógicas horizontales de relación familiar, el niño quiere otro lugar y desde allí es más fácil buscar formas alternativas para establecer las normas”, afirma el docente.

¿En qué se ha avanzado?

Los avances son notorios. La evaluación concluyó que esta tuvo apropiación territorial, logrando instalarse en departamentos y municipios de todo el país, consiguiendo que los niños, niñas y adolescentes y sus cuidadores, encontraron en la estrategia un vehículo para construir entornos protectores. El 77% de las niñas, niños y adolescentes indagados incluyeron otros elementos en sus comprensiones sobre los conocimientos, prácticas y creencias acerca de la crianza y el juego, a partir del uso de VillaJuego, lo que les permitió proponer a las madres, padres y cuidadores nuevas maneras para relacionarse ellas y ellos.

Pero, además, las y los servidores públicos y las madres, padres y cuidadores, identificaron que las violencias y el castigo físico, los tratos crueles, humillantes o degradantes, están influenciados por sus imaginarios y creencias alrededor de la crianza. Este aprendizaje les permitió comprender que existen otras maneras de criar y acompañar a las niñas, niños y adolescentes desde el reconocimiento de sus derechos y desde el respeto.

Para tener éxito y lograr la transformación cultural que la estrategia propone, será clave articular varios elementos, uno de ellos es la posibilidad de acercar a las familias a procesos de trabajo territorial para que se capacitarán, reconocieran los derechos para los niños y niñas, y adquirieran herramientas para criar o establecer normas. También se abrieron otras formas de participación y de interacción al interior de la familia, que permitió que los niños tuvieran voz frente a la forma en las que deseaban ser criados y cuidados. Esto fue posible especialmente gracias al juego, que se convirtió en una herramienta importante para crear vínculos afectivos entre los padres, madres y cuidadores con sus hijos.

“Aunque la estrategia ha sido muy bien recibida en los territorios, se requiere ampliarla especialmente en territorios rurales y rurales dispersos, ya que esta era una solicitud que hacen los actores entrevistados en las diferentes comunidades, quienes se dieron cuenta del contraste tan marcado que se genera en las familias cuando se tienen herramientas y acompañamiento constante para lograr cambiar o transformar sus imaginarios, creencias, prácticas asociadas con relación a la crianza y al uso del castigo físico y la violencia como formas de corrección de niños y niñas”, explica Martínez.

¿Cómo prevenir la violencia contra la niñez?

El docente del Politécnico Grancolombiano se refirió a la prevención desde tres capas que tiene la violencia:

La primera tiene que ver con el establecimiento del Gobierno y depende de las condiciones sociales y del acompañamiento del Gobierno en las regiones. En este sentido, la lucha contra la violencia implica un ejercicio intersectorial de las distintas entidades que trabajan por el bienestar de las comunidades.

La segunda capa requiere un trabajo puntual de las comunidades en los territorios. Allí es importante el trabajo de los servidores públicos, como la fuerza pública, pero también las otras organizaciones que están para trabajar con las familias. Se requiere un trabajo articulado de estos actores sociales y locales.

La tercera tiene que ver con los cambios imaginarios con relación a los efectos que tiene la violencia, es decir, entender que las formas de castigo físico sí tienen un impacto en las condiciones de los niños, especialmente impactos psicológicos. Pero también implica cambios en las prácticas, empezar a ver las acciones familiares de manera distinta, con acciones diferentes, en este caso basadas en el juego, que permiten también dialogar, conversar, interactuar, de una forma un poco más relajada, más amable.

“Tendemos a creer que, como en mi historia de vida a mí me golpearon o fui maltratado y no me pasó nada, tratamos de replicar esa idea, cuando no es así y en realidad sí nos pasó algo justamente con relación al castigo físico y la violencia que ejercieron sobre mí”, concluyó el docente. 

Estas y otras conclusiones fueron entregadas por el equipo evaluador en dos documentos. El primero es un informe técnico para el nuevo gobierno y especialmente a la primera dama, con una serie de recomendaciones para que la estrategia continúe y que se robustezca. El segundo se entregó a las familias y al territorio para que conozcan la estrategia y los impactos identificados, con el fin de que continúen en un proceso de reflexión sobre los aprendizajes, y en un proceso de diálogo sobre los cambios y transformaciones que pueden realizar sobre las prácticas, conocimientos y creencias que tienen sobre la crianza.

Fuente: Laura Ximena Orjuela
Jefe de Prensa
Ajuste de contenido y diagramación: bersoahoy.co

miércoles, 7 de diciembre de 2022

‘En peligro de extinción’ el Barniz de Pasto

Por: Laura Ximena Orjuela N.
Bogotá, 6 de diciembre de 2022. – La popular y muy celebre pintura o barniz que todos conocemos y hemos utilizado en diferentes actividades de embellecimiento y decoración, se encuentra en riesgo de desaparecer a pesar de haber sido declarado como un Patrimonio Cultural inmaterial.

En muchas casas colombianas hay platos, jarrones, porta vasos o cofres decorados con la técnica de Barniz de Pasto. Este es un oficio artesanal de origen prehispánico que se ha realizado por maestros artesanos del sur del país durante más de 500 años.

Esta técnica es única en el mundo, representativa de los departamentos de Nariño y Putumayo y fue declarada en 2019 como Patrimonio Cultural Inmaterial de Colombia. Reúne tres actividades tradicionales: la recolección de los brotes de mopa-mopa (árbol), el torneado y talla de la madera, y el barnizado decorativo.

¿Por qué está en peligro?

En 2020 la UNESCO incluye al Barniz de Pasto en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia, ya que se evidencia una falta de transmisión de la técnica. Solo quedan diez recolectores de mopa-mopa, nueve maestros carpinteros y treinta y seis barnizadores expertos. Además, la recolección exige conocer a fondo los senderos de la selva, trepar hábilmente los árboles de mopa-mopa, saber con certeza cuáles son los brotes que se deben recolectar y la delicadeza de realizarlo sin dañar al árbol.

Los saberes de esta práctica milenaria se suelen transmitir entre las familias de los recolectores, carpinteros y maestros artesanos de manera oral, con la observación y la práctica. La técnica corre el peligro de desaparecer debido a los cambios ocasionados por el desarrollo y la globalización que ofrecen a los jóvenes de la zona opciones de trabajo más rentables; la progresiva escasez de mopa-mopa y madera debido a la deforestación y el cambio climático; el difícil acceso a los lugares de recolección; y las condiciones precarias de trabajo en los talleres instalados en los hogares de los artesanos.

Las técnicas asociadas a la recolección, el trabajo de la madera y el barnizado decorativo de Pasto constituyen un elemento de identidad para las comunidades de la zona, por lo que para ellos es importante preservar y proteger este saber. Es por esto que los maestros artesanos, como Oscar Granja del Taller La Granja, buscan “compartir el saber hacer en diferentes espacios, no solo en Pasto, pues es importante dar a conocer la técnica de diferentes formas para darle mayor valor”. Por eso busca ampliar los usos que se le ha dado a la resina del mopa-mopa en otras áreas cómo: la iluminación, la música, la joyería, etc.

¿Qué se está haciendo para conservarla?

Con la idea en mente de compartir con la humanidad sus conocimientos, salvaguardarlos y hacer partícipes a todos los colombianos de este patrimonio cultural inmaterial; los talleres artesanos de la ciudad de Pasto han unido fuerzas junto a las universidades Politécnico Grancolombiano y la Universidad de Nariño para divulgar este saber ancestral junto a la academia, con proyectos de investigación, talleres, semilleros de investigación y ponencias en diferentes áreas del conocimiento. Esto con el fin de lograr una apropiación cultural y teórica y, por consiguiente, salvaguardar la técnica para las generaciones futuras.

Desde el Politécnico Grancolombiano se avanzó en el proyecto ‘Aproximación histórica a una pieza colonial con mopa-mopa, legado y supervivencias’, en alianza con el Museo Colonial de Bogotá. Partió del estudio de una pieza del siglo XVIII: un escritorio de estrado, decorado con Barniz de Pasto, que permitió reconocer una gran cantidad de técnicas asociadas.

Andrea Lorena Guerrero J.
Andrea Lorena Guerrero, docente investigadora principal, explica cómo inició el proceso: “Hicimos unas aplicaciones a través de tecnologías análogas y digitales, de la fotografía, el modelado, el calco digital, para entender los procesos que hicieron posibles la elaboración de esa pieza. Esa información la socializamos con la comunidad de artesanos a través de unos talleres de creación, con los que pretendimos hacer una interpretación e toda esa pieza y crear obras nuevas, para que, de esa manera, el patrimonio mueble, se encuentre con el patrimonio inmaterial”.

La construcción de tejido comunitario ha sido clave para la conservación del patrimonio. Como parte del proyecto de investigación, se han desarrollado talleres que permiten la unión de los actores, de una comunidad disgregada por sus condiciones sociales y que cuenta con grandes prevenciones. En los talleres se procuró el trabajo en equipo y se involucraron aprendices, entre ellos estudiantes de diseño gráfico del Politécnico Grancolombiano y de diseño industrial de la Universidad de Nariño, que permiten diálogos para fortalecer la comunidad.

¿Cómo se puede aportar?

Indudablemente, la preservación de este patrimonio requiere esfuerzos de diferentes actores, iniciando por las entidades estatales, las organizaciones de fomento, las voluntades locales, los propios cultores de los oficios y la academia, para que se pueda hacer un proceso de reconocimiento y de entender de qué se trata el oficio; porque, aunque es un arte de origen precolombino, milenario, realmente es conocido por muy pocos colombianos.

“Es importante que se realicen estrategias de reconocimiento de todas las instancias de la cadena productiva, puesto que inicia con los recolectores en la zona selvática montañosa de Mocoa en el Putumayo y pasa por un camino que es bastante peligroso hasta la ciudad de Pasto, que es transformado por los barnizadores, gracias también a los soportes que brindan los artesanos de los oficios de la madera. Entonces, sin el reconocimiento profundo de la cadena productiva, es muy difícil generar unas propuestas viables de conservación, promoción y preservación”, afirma la docente del Politécnico Grancolombiano.

Para la investigadora, la tarea del gobierno es muy importante, ya que es el encargado de viabilizar los recursos necesarios para ejecutar el plan especial de salvaguardia en los sectores más sensibles necesarios y estratégicos de la cadena productiva. Allí entra el papel de las instituciones de educación superior, como responsables de hacer la investigación y un reconocimiento legítimo de los aspectos teóricos, científicos, tecnológicos, de diseño, artístico, cultural y social; investigaciones que deberían permitir hacer unos marcos de proyectos y de planes estratégicos de los gobiernos. Pero, por supuesto, la labor de la sociedad es clave, ya que se encarga de promover la valoración de esas obras, la promoción de su compra y de su comercialización.

Fuente: Prensa del Politécnico Grancolombiano.

Ajuste de contenido y diagramación: bersoahoy.co

sábado, 26 de noviembre de 2022

Desbordado crecimiento de población en Soacha

Bogotá, 25 de noviembre de 2022. – Un territorio de la sabana de Bogotá, conocido en la historia como el valle de los Alcaceres, que pasó de una apacible comarca para convertirse en uno de los principales centros receptores de desplazados del conflicto armado, y desde 2018 de migrantes venezolanos.

Se trata del municipio de Soacha, que ya no tiene fronteras claras que la dividan de Bogotá. Sus habitantes van y vienen a la capital diariamente, soportando el denso tráfico que puede llevar, desde el corazón de la gran ciudad, más de una hora de recorrido. No es un barrio marginal, como algunos creen, es un municipio ubicado al sur de la Sabana, que desde finales de la década de los noventa pasó a ser un lugar de refugio de nacionales y de migrantes.

La Unidad de Investigación Periodística del Politécnico Grancolombiano realizó la investigación “Soacha, dulce y hostil refugio en Colombia", en la que puso su mirada en las condiciones sociales de este municipio, el problema de las tierras y lo que significa para quienes, tras ser despojados de todo, buscan en este territorio un lugar digno para vivir.

Soacha es un municipio ubicado al sur de la Sabana, cuyas tierras áridas dan vida a un paisaje rojizo y polvoriento sobre el que se levantan casas multiformes de ladrillos del mismo tono. Es ruidosa y apretada. Su gente humilde camina por estrechas calles, mientras los carros se apiñan en las escasas vías modernas que la conectan con la capital de Colombia.


Hoy tiene 808.288 habitantes
, según la proyección poblacional que hizo el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) en 2018, cuando ejecutó el último censo nacional, en el que anunció que este municipio tenía entonces 660.179 residentes. No obstante, Eleazar González Casas, alcalde de la época, se negó a aceptar la cifra y decidió realizar un censo “soachuno” con funcionarios del municipio para demostrar que allí vivían más de los que cabían. El conteo dio por resultado 1.003.000 habitantes.

Desde finales de la década de los noventa es uno de los principales municipios receptores de desplazados del conflicto armado y, desde 2018, llegan frecuentemente migrantes venezolanos. Ya desde la época de La Violencia llegan campesinos huyendo de las guerras que se acentúan en las ruralidades colombianas y que los dejan sin tierras, buscando un nuevo espacio. Esa es la historia de Altos de la Florida, ubicada en la Comuna 6 del municipio.

Un artículo de Colombia 2020, publicado en mayo de 2016, relata: “Los llamados 'tierreros', por lo general vinculados a grupos armados no estatales que controlaban —y aún controlan— partes del territorio, aprovecharon la nula presencia institucional para vender las tierras de manera ilegal a los desplazados. Con falsas promesas de compraventa engañaban a las familias de limitadas capacidades económicas. Los habitantes dicen que no era difícil conseguir un predio: lo vendían desde $200.000 y se podía pagar en cuotas o incluso se cambiaba por electrodomésticos”.

Tanto desplazados como migrantes, encuentran en Soacha un espacio con costos bajos de vivienda. En 2017, cuando Colombia enfrentaba la primera ola migratoria de venezolanos, el valor del metro cuadrado para vivienda familiar era de 500 mil pesos, mientras que, para la misma fecha, en promedio el valor del metro cuadrado en barrios de estratos 1 y 2 en Bogotá era de 1.896.300 pesos, según resolución de la Secretaría de Planeación y Desarrollo Territorial de Soacha y Bogotá respectivamente. Estos costos confluyen en el mercado ilegal de tierras con precios que se acomodan a la economía de quienes llegan con muy poco o nada de recursos.

Algunas cifras:

Según información entregada por la Unidad para la Atención y Reparación Integral de las Víctimas, entre el año 2005 y el primer semestre de 2022 llegaron a Soacha 40.090 personas desplazadas. Los periodos más críticos fueron entre 2005 y 2009, y entre 2013 y 2014. Ambos momentos coinciden con procesos de diálogos entre gobiernos y grupos armados ilegales.

Se estima que la mayor cantidad de población desplazada proviene de Tolima (8478), seguido de Valle del Cauca (6506), Huila (2438), Caquetá (2254), Antioquia (2110) y Meta (2074). También se registra población oriunda de Bolívar, Chocó, Cauca y Nariño, aunque en menor medida. La población desplazada que ha llegado a Soacha es en un 50,1 % masculina (20088), 49,8 % femenina (19.9476) y el 0,06 % pertenece a la población LGBTI (26).

Para entender el panorama, basta con ver la cifra de menores de edad matriculados en colegios de Soacha. Revela que en las distintas instituciones se matriculan cada vez más niños, niñas y adolescentes migrantes. Las cifras van en aumento. En 2019 estaban matriculados 1799 niños, para 2020 aumentó a 3878, en 2021 subió a 4639 y en 2022 la cifra llegó a 7098.

Otra mirada es desde las afiliaciones de migrantes venezolanos al Sisbén. En 2017 estaban afiliadas solo 19 personas, pero el aumento en un año fue asombroso: en el 2018 ya eran 295. Desde 2019, la cifra superó los mil, llegando hasta 1661 en 2020. Sin embargo, desde el 2021 empezó a bajar la cifra, hasta que en el 2022 se mostró una fuerte reducción al llegar a 924.

¿Cuáles son las salidas?

La recepción masiva de desplazados y de migrantes da lugar a grandes desafíos para un territorio que no tiene capacidad económica para atender a tantas personas que llegan buscando un nuevo comienzo y que cargan con el peso del desarraigo, la soledad y la pobreza cíclica.

Frente a este panorama, se evidencia que, pese a que en el país se ha avanzado en políticas para la población vulnerable, falta pensar también en términos geográficos, priorizando la entrega de recursos para municipios receptores. Si bien el país carece de políticas de ordenamiento territorial en línea con las condiciones demográficas de una región como Soacha, hay un marco normativo amplio para la población desplazada, pero no para la migrante. Por lo tanto, es urgente que el Gobierno, en alianza con organismos multilaterales, ajuste políticas de inversión social que lleguen a quienes deciden cruzar la frontera.

Otro camino, que no desconoce los anteriores, es la armonización de las políticas ya existentes a través de su integrada aplicación. Esto supone, según Eloisa Vargas, analista de la Dirección de Territorios, de la macroterritorial Bogotá, Soacha, Sumapaz de la Comisión de la Verdad, superponer las capas del ordenamiento ambiental, demográfico, territorial, con las políticas de restitución y no repetición y todas las políticas de víctimas para que, de esta forma, se pueda contar en Soacha con mejoramientos barriales, de vivienda, medio ambiente, entre otros.

Un diálogo sinérgico del Gobierno nacional, departamental y municipal en procura de fortalecer a Soacha, dada su condición de municipio refugio, es urgente para asegurar calidad de vida y dignidad a sus habitantes, muchos de ellos, víctimas del conflicto y migrantes, quienes a pesar de las condiciones de pobreza de este territorio, lo perciben como un dulce refugio en comparación con el sabor amargo que les deja el lugar del que llegan.

Para conocer más detalles de la investigación realizada por la UIP del Politécnico Grancolombiano, ingrese aquí: https://unidadperiodistica.poligran.edu.co/inicio

Fuente: Laura Ximena Orjuela

Jefe de Prensa

Ajuste de contenido y diagramación: bersoahoy.co

viernes, 25 de noviembre de 2022

Se incrementa el consumo de carne de cerdo en Colombia

La producción de carne de cerdo llegó en 2021 en Colombia a 491,244 toneladas y el consumo per cápita cerró en 12,2 kilos: Porkcolombia

Bogotá
, noviembre 2022. - Ante el auge en la producción y consumo de carne de cerdo en Colombia, las autoridades sanitarias han venido tomando medidas para garantizar su consumo entre la población.

En relación con este creciente renglón económico y de acuerdo con cifras de Porkcolombia, en 2021 los porcicultores colombianos lanzaron al mercado 491,244 toneladas de carne y el consumo per cápita cerró en 12,2 kilos, siendo la proteína que en proporción ha crecido más en el país. A lo largo de 2022 (al mes de septiembre), Colombia ha producido 383,535 toneladas de carne de cerdo.

En sintonía con esas medidas la empresa biofarmacéutica MSD líder en el mundo en producción de medicamentos y vacunas, se unió a la campaña para que tanto el crecimiento de esta fuente de producción, como su consumo  tengan sustentos equilibrados que ayuden en su fomento balanceado.

En este orden, la Porcicultura es una actividad que genera, en promedio, cerca de 150.000 empleos en el año y que la carne de cerdo es una de las más consumidas en el mundo, es importante resaltar las buenas prácticas de producción por parte de quienes forman parte de este mercado, a través de una bioseguridad efectiva para mejorar la salud y bienestar de los animales que garantice la sostenibilidad de la producción porcina.

Al respecto, Álvaro Cobo, Director de la Unidad de Porcicultura de MSD Salud Animal en Colombia, expresó: “Los productores de carne de cerdo deben priorizar en el desarrollo de un proyecto porcícola que permita maximizar el bienestar de los animales. Son muchos los factores que intervienen, desde la higiene hasta el manejo del ambiente y la sanidad, que son fundamentales para garantizar la producción y calidad del producto”.

Agregó que, en una industria dinámica y globalizada como la porcicultura, la estrategia preventiva utiliza diferentes formas para procurar reducir el ingreso de agentes infecciosos que provocan enfermedades a todos los actores involucrados en el proceso productivo. Estos causan afecciones que, si no se controlan a tiempo, pueden propagarse rápidamente, llegando a causar importantes pérdidas económicas a los porcicultores e influir negativamente en la calidad del producto que recibe el consumidor final.

Medidas para una buena higiene en las granjas

En ese sentido, MSD Salud Animal en Colombia, empresa dedicada a la investigación, desarrollo, fabricación y comercialización de productos innovadores y de gran calidad para la salud animal, comparte algunos puntos importantes, a tener en cuenta, para la aplicación de un apropiado plan de bioseguridad y en consecuencia, animales más sanos, mejor aprovechamiento de los recursos y ahorro en los costos de producción:

1.            Procesos de vacunación y desparasitación adecuados. Es necesario establecer una pauta de vacunación y desparasitación adaptada a la situación sanitaria de los animales, para evitar la aparición de otras patologías y enfermedades de mayor relevancia. Para ello, se debe contar siempre con la ayuda y guía de Médicos Veterinarios, quienes serán los encargados de guiar a los productores sobre el uso de vacunas y tratamientos innovadores, así como de alta calidad.

2.            Supervisión del ingreso de nuevos animales. No se debe incorporar animales nuevos a la granja sin conocer su estado de salud. Es importante exigir los certificados de sanidad pecuaria respectivos, y realizar los procedimientos de cuarentena necesarios para mantener estos animales nuevos, aislados del resto. Durante este tiempo es conveniente también realizarles evaluación del estatus sanitario para comprobar su estado antes de su ingreso al pie de cría.

3.            Mantener todo limpio y desinfectado. La limpieza y la desinfección periódica de las instalaciones, utensilios y material son puntos claves de este proceso para evitar la propagación de patologías dentro de la granja. De esta manera, se asegura la eliminación de todo tipo de gérmenes y microbios.

4.            Uso de ropa adecuada en la granja. Se debe establecer de manera rigurosa un protocolo de ingreso para los visitantes y personal de la granja. Por ejemplo, que todos los trabajadores y visitantes deben cambiarse completamente de ropa y no introducir ninguna prenda personal. Es importante también la obligatoriedad de emplear sustancias higiénicas y antisépticas para lavarse el cuerpo y las manos, tanto al entrar como al salir de las instalaciones.

Esta serie de medidas, unida a un buen programa sanitario forjará el buen desempeño de las granjas, y, por ende, un mayor desarrollo del sector porcino, apoyado en el establecimiento de normas orientadas a disminuir el riesgo de introducción, desarrollo y propagación de enfermedades en los animales de producción. 

Nota de información: Bajo la resolución No. 115708 del 27 de diciembre de 2021 del ICA, “Por la cual se establecen los requisitos para obtener la Autorización Sanitaria y de Inocuidad en los predios productores de animales destinados a la producción de carne y/o leche para el consumo humano” se establecen, las condiciones básicas de sanidad animal, bioseguridad o bienestar animal que deberán cumplir los productores porcinos.

Acerca de MSD Salud Animal

A lo largo de más de un siglo, MSD, empresa biofarmacéutica líder en el mundo, ha desarrollado medicamentos y vacunas para una gran cantidad de enfermedades desafiantes a nivel mundial. MSD Salud Animal, una división de Merck & Co., Inc., Rahway, N.J., USA, es la unidad de negocio de salud animal global de MSD. A través de su compromiso con Science of Healthier Animals® “La Ciencia de los Animales Más Sanos”, MSD Salud Animal ofrece a Médicos Veterinarios, productores, propietarios de mascotas y gobiernos una gran cantidad de soluciones y servicios relacionados con productos farmacéuticos veterinarios, vacunas y manejo de la salud. MSD Salud Animal se dedica a preservar y mejorar la salud, el bienestar y el desempeño de los animales. La empresa invierte de forma intensiva en Investigación y Desarrollo, así como en una cadena de distribución moderna y global. MSD Salud Animal tiene presencia en más de 50 países y sus productos se encuentran disponibles en alrededor de 150 mercados. Para más información, favor de visitar la página https://www.msd-salud-animal.com.co/ o establecer contacto con nosotros a través de las redes LinkedIn y Instagram.   

Sobre ONE HEALTH 

En sintonía con nuestra misión “La Ciencia de los Animales más Sanos”, MSD Salud Animal apoya la adopción de un enfoque “One Health” para mejorar la salud y el bienestar de los animales, las personas y el medio ambiente que nos rodea. Mediante la colaboración con las partes interesadas, la compañía trabaja para desarrollar nuevas estrategias, productos innovadores y soluciones tecnológicas para los principales desafíos sanitarios que afectan tanto a los animales como a las personas, incluyendo la resistencia antimicrobiana, las enfermedades zoonóticas y las enfermedades transmitidas por vectores, con el objetivo de garantizar un suministro de alimentos seguro y sostenible. Para más información, lee nuestro posicionamiento sobre One Health que se encuentra en msd-animal-health.com o ponte en contacto con nosotros a través de nuestros canales de LinkedIn e Instagram .

Fuente: Diego Fernando Rodríguez C

Comunicador Social y Periodista

María Camila Gómez O.

Ajuste de contenido y diagramación: bersoahoy.co

martes, 22 de noviembre de 2022

Los daños ecológicos, son una mortal amenaza…CAS

En Colombia la deforestadas llegó 174.000 hectáreas en 2020
San Gil. – Actividades conjuntas orientadas a prevenir y controlar la deforestación y promover el fomento forestal en el departamento, adelanta la Corporación Autónoma Regional de Santander -CAS-

El programa de recuperación y rehabilitación activa ha llegado a más de 442.81 hectáreas y restitución y rehabilitación pasiva de 979.5 hectáreas, mediante el desarrollo de plantaciones protectoras, productoras, sistemas silvopastoriles, enriquecimiento de bosques y aislamiento. Esta  ha sido la labor de la CAS, entre los años 2.020 y 2.022.

Alexcevith Acosta S.
El director general de la CAS, Alexcevith Acosta Sánchez precisó: “En 2021, en Santander, 2.042 hectáreas fueron deforestadas; esto significa 555 hectáreas menos que en el año 2020”.

Ante este panorama, las acciones que realiza la CAS son de vital importancia no solo para el departamento, sino para el país, si se tiene en cuenta que, en Colombia, la deforestación de bosque natural es el mayor aportante de GEI (35%). Del total de la deforestación, el 40% se convierte en pastizales; el 25 % en otras tierras forestales; y el 11% en cultivos. El consumo de leña y la pérdida de carbono de los suelos representan el 19%. de las emisiones.

En 2020, el país presentó 174.000 hectáreas deforestadas, es decir, un 1,5% más que en 2020. El 80% de esta deforestación estuvo concentrada en seis (6) departamentos: Meta, Caquetá, Guaviare, Putumayo, Norte de Santander y Antioquia.

Aunque Santander no está entre los departamentos con mayor deforestación en Colombia, “la CAS ejecuta diversos procesos de restauración, rehabilitación y recuperación ecológica de los suelos, que han permitido recuperar y conservar áreas de vital importancia ambiental para la región; así como garantizar la recuperación y prestación de servicios ecosistémicos a la población”, puntualizó el director general de la Corporación ambiental.

Dentro de estas labores de Recuperación y rehabilitación activa y, de, recuperación y rehabilitación pasiva, se cuentan:


-Aplicación de Sistemas Silvopastoriles con enfoque de desarrollo bajo en carbono y resiliente al clima en el departamento de Santander; realizado en varios municipios del departamento (70 hectáreas).

-Acciones de aislamiento y reforestación en predios públicos adquiridos para recuperar y conservar zonas de importancia hídrica en el departamento de Santander. Municipios de Encino, Coromoro, Confines y Páramo.

-Reforestación con fines de restauración de 95 has con plantación protectora y aislamiento de predios públicos adquiridos para recuperar y conservar zonas de importancia hídrica en el municipio de Charalá.

-Establecimiento de plantaciones forestales protectoras y aislamiento perimetral como estrategia para la restauración, rehabilitación y recuperación de áreas de protección en cuencas hidrográficas en la jurisdicción de la Corporación Autónoma Regional de Santander. Se ha adelantado en los municipios de Aratoca, Barrancabermeja, San Vicente y Santa Bárbara.

-Rehabilitación boscosa de zonas estratégicas en la jurisdicción de la Corporación Autónoma Regional de Santander –CAS. Se ha realizado en los municipios de Barichara, Chipatá, Carmen del Chucurí, Guacamayo y Landázuri.

Estos procesos se adelantan en aplicación al Plan Nacional de Restauración Ecológica, Rehabilitación y Recuperación de Áreas Degradadas (PNR), cuyo objetivo es el de orientar, promover procesos integrales de restauración ecológica que busquen recuperar las condiciones de los ecosistemas y garantizar la prestación de servicios ecosistémicos en áreas degradadas de especial importancia ecológica para el departamento. De igual forma se busca apoyar el alcance de la meta del Gobierno Nacional y dar cumplimiento al plan de Gestión Ambiental Regional - PGAR.

Adicionalmente, la CAS, adelanta otro tipo de procesos para contrarrestar las consecuencias que dejan acciones nocivas tales como cultivos de uso ilícito, extracción de madera, extracción ilícita de minerales, ganadería extensiva, praderización e infraestructura – transporte:

Acuerdos para la Conservación

Gestión sostenible de bosques y medios de vida de comunidades rurales.

Ejecución de sistemas productivos silvopastoriles, para la restauración de ecosistemas y la generación de servicios ambientales (Convenios CAS y Gobernación)

Formación de brigadistas para bomberos forestales.

Fortalecimiento de la Gobernanza forestal en Santander, como estrategia integral de control a la deforestación y gestión sostenible de los bosques. (CAS, WWF y el BID)

Sustitución de fogones tradicionales de leña por estufas ecológicas, en los sectores rurales.

“Pacto Intersectorial por la Madera Legal en Colombia” (MADS-CARDER-FEDEMADERAS)

Coordinación interinstitucional con Fuerza Pública y Fiscalía para agilizar procesos de indagación, investigación y judicialización de decomisos y alertas tempranas.

Conformación de la Mesa de Bosques de Santander, para la reducción de la deforestación y gestión de bosques. (Gobernación, CARs, ACADEMIA, ONGs).

Convenio con IDEAM para el fortalecimiento de las Alertas Tempranas por Deforestación, ATD) y el procesamiento digital de imágenes de satélite.

Auditoría a la emisión de SUNL en Línea, Salvoconducto Único Nacional.

Establecimiento del libro de operaciones forestales en línea.

Fortalecimiento de la Unidad de Reacción Inmediata URAI

Revisión de las industrias forestales. Seguimiento a 296 empresas para asegurar la legalidad del proceso forestal, con acompañamiento de MADS, WWF y PONAL.

Economía forestal en comunidades rurales. Mejores medios de vida de comunidades rurales, a través de la promoción y fortalecimiento de la economía forestal.


Implementación del programa de Sustentabilidad Alimentaria, SustentA. Educación ambiental, emprendimientos verdes y reconversión de sectores productivos a través de iniciativas locales de sustentabilidad. (Convenio CAS y Obusinga)

Market Place para el fortalecimiento de Negocios Verdes

Esquemas asociativos para el desarrollo de actividades de forestería comunitaria y creación de núcleos forestales.

Cadenas productivas con acuerdos cero deforestación (FedeCacao, Federación de Cafeteros, PorkColombia, entre otras).

Proyecto “La Madera Vuelve a Casa”: la madera incautada, regresa al bosque en forma de Casas para el cultivo de abejas polinizadoras.

Campaña “Tengo Madera fina y Legal”, para el fomento del consumo crítico en la compra de productos hechos con madera de bosques gestionados de manera responsable y sostenible. Así como desincentivar la compra de productos hechos con especies forestales que estén en peligro de desaparecer.

 “Un millón de amigos de los árboles, un millón de árboles amigos” estrategia de Gestión de los Bosques y educación ambiental.

Formación y formulación de Planes de Oportunidades e innovaciones, en sectores productivos locales, con enfoque de soluciones basadas en la naturaleza.

Restauración de áreas estratégicas y protección de fuentes abastecedoras de acueductos rurales. 

Fuente: prensa cas.

Ajuste de contenido y diagramación: bersoahoy.co

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...